Hace un mes, por esas cosas del destino, me hice con unos auriculares muy bestias: los famosos AKG K712 Pro, que junto al Modi 2 y al Vali 2 han revivido un pedacito de mi pasión audiófila, pero en digital.
En esa exploración de sonidos recordé un tema lejano que jamás fue de mi agrado: Morena Mía. Solo lo recordaba —nada glorioso para mis gustos punkys de aquellos tiempos—, pero lo elegí porque recordaba algo de la acústica de esa guitarra y quería experimentarlo.
¿El resultado? Un éxtasis sonoro que me hizo preguntarme: ¡¿qué carajos es esto?! y ¡¿por qué me lo he estado perdiendo?! No podía creer la riqueza sonora que habitaba en ese tema. Raro, porque al mismo tiempo está lleno de silencios… Realmente hace justicia al título del álbum: Sereno.
Fascinado por ese hit me fui a por todo el álbum y ya ni te cuento… Tan solo el primer track, Puede que, tiene un aura sofisticada que pocas veces se logra. En realidad, todo el disco tiene una sonoridad de película y calma introspectiva. Siento que Miguel ha dejado un registro que tiene mucho para hilar fino.
Me pregunto qué habrá estado viendo, leyendo y escuchando durante ese proceso… Con mucho temor a equivocarme diría que mucho cine sci-fi o épico. ¡Ojalá lo supiera!

Y siento que ya desde el arte del disco podemos notar justamente eso: capas, texturas, sofisticación… Los colores y la indumentaria están tan bien logrados que, incluso 25 años después, siguen vigentes.
No sé mucho de su carrera, te soy sincero; lo acabo de descubrir y deseo bebérmelo a sorbos. Quiero disfrutar su música tal como la entrega. Diría que todos los temas que oí dentro y fuera del álbum Sereno suelen tener algo de paz. Por los sonidos, sí, claro… Pero también su voz, la dicción y la respiración logran transmitir mucho eso… Y con los AKG K712 o unos Edifier R1700BT… Ni te cuento.
He estado indagando un poco más sobre él. Parece ser que hay un conflicto con el padre enquistado desde su infancia y podría ser que ese sea el punto de partida de su arte; no tengo pruebas, pero tampoco dudas. No es la primera vez que un gran artista tiene de motor un dolor gigante.
Sea como sea, estoy sumamente emocionado y feliz de haber encontrado un nuevo faro en mi exploración musical. Desde hace ya meses no encontraba nada asombroso… Bueno sí, redescubrí a Robert Smith de The Cure, pero no ha sido tan impactante y glorioso como Bosé (sorry, Roberto, sinceridad ante todo).
Estos son solo apuntes muy personales, ojo. Probablemente en unos meses o años me dedique a escribir un guion sobre Miguel Bosé en mi canal; no me urge, pero lo tengo en la lista como muchos otros.
Si alguien logra ver esto y le ha gustado, pues se lo agradezco… Hoy en día ya nadie lee y mucho menos escribe (creo).
P. D.: Es chistoso que haya mencionado dos veces los auriculares AKG; debería haber sido unos Bose, jeje. Bais.
Barcelona
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